Rosalía Montenegro presenta un nuevo espacio de análisis sobre los malestares de época y los desafíos de vivir en una sociedad fragmentada
¿Es posible estar bien en un contexto que parece desgastarlo todo?
Con esa pregunta como punto de partida, Berisso Digital presenta el estreno de un nuevo podcast conducido por la docente y periodista Rosalía Montenegro, un espacio pensado para poner en discusión temas profundos, actuales y muchas veces incómodos, vinculados a la salud mental, los vínculos sociales y las transformaciones culturales de nuestro tiempo.
El primer episodio, titulado “La trampa de la resiliencia: Por qué no se puede estar sano en una sociedad que está rota”, propone una reflexión potente sobre el agotamiento emocional contemporáneo y cuestiona una idea cada vez más instalada: la creencia de que el bienestar depende exclusivamente de la fuerza individual.
Basado en investigaciones, análisis territoriales y fuentes especializadas —entre ellas aportes conceptuales surgidos desde el Departamento de Salud Mental de la Municipalidad de Berisso—, el trabajo de Montenegro invita a desplazar la mirada tradicional sobre la salud mental para comprenderla como un fenómeno atravesado por la economía, la vivienda, la educación, el trabajo y el tejido comunitario.
El cansancio que no se cura durmiendo
Hay un agotamiento que no desaparece con descanso.
Ese cansancio de sentir que el año recién empieza pero el cuerpo ya funciona como si fuera noviembre. Una sensación compartida por gran parte de la sociedad, donde el estrés cotidiano deja de ser algo excepcional para convertirse en el clima permanente de existencia.
El podcast plantea una idea central: muchas veces lo que interpretamos como un problema individual es, en realidad, el reflejo de condiciones sociales profundamente deterioradas.
Cuando la economía asfixia, acceder a una vivienda parece imposible, el empleo es inestable y garantizar la alimentación se vuelve una preocupación constante, la salud mental deja de ser un asunto privado para transformarse en una consecuencia colectiva.
El código postal pesa más que el genético
Uno de los conceptos más fuertes desarrollados en esta primera entrega apunta a una verdad incómoda:
El lugar donde se vive puede influir más en la salud mental que la propia herencia biológica.
La frase rompe con la mirada clásica que entiende la salud mental únicamente desde el síntoma o el diagnóstico clínico.
Aquí aparece otra lectura: el bienestar no es un “estado ideal” ni una meta individual, sino una construcción dinámica que depende de las condiciones reales de vida.
Si el territorio enferma, difícilmente el individuo pueda quedar completamente al margen de ese impacto.
La normalización de lo insoportable
El podcast también pone el foco en una transformación silenciosa: la naturalización del sufrimiento social.
Familias viviendo en la calle, personas revolviendo basura o situaciones extremas de precariedad han comenzado a formar parte del paisaje cotidiano.
Lo que antes generaba conmoción hoy muchas veces se atraviesa con indiferencia.
Rosalía Montenegro plantea una hipótesis inquietante: quizás la sociedad ha desarrollado una especie de anestesia emocional para sobrevivir al exceso de angustia.
Ese mecanismo de defensa, cada vez más visible, tiene consecuencias profundas: erosiona la empatía, fragmenta el lazo social y alimenta una resignación colectiva.
Jóvenes atrapados entre el esfuerzo y la desesperanza
Otro de los ejes centrales del episodio es la crisis de futuro que atraviesan las juventudes.
¿Cómo sostener el valor de la educación cuando quienes enseñan también sobreviven en condiciones de precariedad?
El contraste entre el esfuerzo prolongado y las promesas inmediatas de otras economías —legales o ilegales— instala preguntas incómodas sobre el presente.
La falta de perspectivas, el deterioro económico y la sensación de estancamiento terminan moldeando decisiones vitales, proyectos personales y expectativas colectivas.

La pandemia silenciosa del aislamiento
La post-pandemia dejó algo más profundo que consecuencias económicas.
Dejó un tejido social debilitado.
El aislamiento se volvió costumbre, los vínculos se hicieron más frágiles y el individualismo parece haber ganado terreno.
En este escenario, muchas personas —especialmente jóvenes— buscan escucha y contención en espacios virtuales, reemplazando conversaciones humanas por interacciones tecnológicas.
El fenómeno abre nuevas preguntas sobre el presente: ¿qué ocurre cuando la comunidad deja de funcionar como sostén emocional?
Pensar la salud mental desde lo colectivo
Lejos de ofrecer respuestas simplistas o recetas de autoayuda, “La trampa de la resiliencia” propone una discusión de fondo: revisar la idea de que todo sufrimiento puede resolverse únicamente desde el esfuerzo individual.
El mensaje es claro: no alcanza con pedirle fortaleza emocional a personas agotadas por contextos que las empujan permanentemente al límite.
Porque tal vez —como sugiere este primer trabajo de Rosalía Montenegro para Berisso Digital— el verdadero desafío no sea aprender a resistir más, sino empezar a preguntarnos cuánto de ese sufrimiento es responsabilidad de una sociedad que también necesita sanar.
Próximamente, Berisso Digital continuará desarrollando este nuevo espacio de podcast y reflexión, con temas vinculados a la salud mental comunitaria, la educación, los vínculos sociales y las tensiones culturales de una época atravesada por la incertidumbre.


Average Rating